Absque sensu
“El televisor es real’. Es inmediato, tiene dimensión. Te dice lo que debes pensar y te lo dice a gritos. Ha de tener razón. Parece tenerla”.
Fahrenheit 451, Ray Bradbury
Mi rutina, como todo, es determinada por la computadora, al despertar, me dirijo al cuarto de aseo y procedo a la limpieza de mi cuerpo, de pies a cabeza, luego me visto…
Ah sí, claro, los implementos de aseo, la vestimenta, la alimentación, todo, absolutamente todo llega por la compuerta No. 1, y como te lo he dicho antes, todo, absolutamente todo, al final del día, debe haber salido por la compuerta No. 2.
Como te decía, una vez estoy frente a la computadora, ella me dice qué tareas debo cumplir, es como un “check list”, incluye las meriendas que por lo general son ocho, las pausas activas que también son ocho, no creerás que somos como máquinas, nada de eso, nuestro cuerpo requiere de cuidados…
Claro, tenemos tiempo para el ocio, ocho veces al día, en estos espacios podemos hacer lo que queramos, tomar una siesta, meditar, pedir por “hipernet” cualquier cosa que deseemos, leer en la computadora, jugar videojuegos, en fin, lo que yo quiera.
¿Salir? ¿Salir a dónde? ¡Ah! Disculpa, había olvidado que eres de otro mundo, te explicaré.
Nosotros no salimos, aquí no hay puertas ni ventanas, bueno, existe la compuerta No. 1 y la No. 2, pero para salir por allí tendría que hacerlo descuartizado, estas son compuertas de 30 x 30 centímetros.
¿Qué cómo entran y salen todas las cosas de aquí? ¿Acaso no es obvio?
Pues a menos que su proporción sea inferior al área de las compuertas, todo debe llegar o salir por partes, como un rompecabezas, por ejemplo, si deseo cambiar la pantalla de mi computadora, la pido por la hipernet, y cuando llega el producto –en partes-, la computadora me dice cómo armarla, así de sencillo.
¿Quién controla todo esto?
Pues personas comunes y corrientes como yo, alguien debe de tener en su “check list” la tarea de asignar tareas a otros, nadie en especial nos controla, este mundo está a cargo de cada uno de nosotros.
No, no recuerdo cómo llegué aquí, pero hipernet nos dice todo… sí, aquí está, dice que cuando aún somos lo suficientemente pequeños como para caber por la compuerta No. 1, somos insertados por allí en compañía de un Nana-robot, el cual sale por la compuerta No. 2 una vez se considere que somos autosuficientes, así mismo, cuando morimos, viene un Panteon-robot que recoge nuestro cuerpo, evidentemente debe seccionarnos para que podamos ser desechados por la compuerta No. 2, así queda disponible este espacio para que sea habitado por otro ser humano.
¿Recuerdos? ¿Sueños? ¿Metas?
Nuestra cultura no se permite perder el tiempo con esas insignificancias, vivimos el día a día, el presente es lo único que existe, si queremos saber algo del pasado, en nuestros tiempos de ocio consultamos la hipernet, sabemos de historia, de las guerras, de las civilizaciones, de los dinosaurios, de galaxias, sabemos de cómo la humanidad casi se autodestruye – esto ocurrió a finales de la tercera era antropológica [1]-, nuestro estilo de vida es resultado de ello.
¿Crisis?
Claro que tenemos crisis, son literalmente crisis existenciales, pues literalmente podemos dejar de existir por una simple falla en el sistema, un corte en el suministro de energía es fatal, pues todo requiere de energía, o la falta de suministro de agua, o peor aún, un bloqueo de la válvula del oxígeno, ¿Quién puede vivir sin oxígeno? Pues nosotros no.
¿Hobbys?
Pues en mis tiempos de ocio me gusta hacer lo que estoy haciendo ahora, usar el chat para contactar civilizaciones remotas, también me gusta leer historia, ¿conoces a Yuval Noah Harari? Es uno de mis autores favoritos.
¿Música?
La verdad no me llama mucho la atención… está bien, escucharé un poco de lo que estás oyendo.
“Cuenta el abuelo que de niño él jugó, entre árboles y risas, y alcatraces de color, recuerda un río, transparente sin olor, donde abundaban peces, no sufría ni un dolor…”[2]
Se me hace muy rara esa canción, no es que no sepa lo que significan esas palabras, pero aquí no tenemos abuelos, ni ríos, ni árboles, ni cielos azules… todo eso lo conocemos, pero solo a través de la computadora.
Está por terminar mi espacio de ocio, debo continuar con mis tareas…
No, no creo, que volvamos a hablar, todos los días, al ir a dormir, nuestra computadora se reinicia, no tenemos historial de consultas ni de contactos, ni registros de estos chats, puede que mañana recuerde esta conversación, pero con el pasar de los días, todo quedará en el olvido.
¿Dices que esta es una vida sin sentido? ¿Y por qué debería tenerlo? Vivimos el día a día, el presente es lo único que importa.
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[1] Cuando las religiones dejaron de ejercer influencia en las sociedades civilizadas, la humanidad determinó que su calendario no debía tener fundamento en “una era cristiana”, razón por la cual realizó la recomposición de su calendario tomando como punto de partida y referencia el origen de la humanidad, estableciendo como mayor unidad de medida del tiempo las eras antropológicas, existiendo hasta la fecha la era nómada, seguida de las eras agrícola, científica, hasta llegar a la era hipertecnológica. Al iniciar cada era, las unidades de medida menores – milenios, siglos, años y demás-, se reinician.
[2] Extracto de la canción ¿Dónde jugarán los niños? de la agrupación musical Maná.
Plano vista aérea de un Absque sensu.